La proteccion del verano tambien es para los coches

El calor no es amigo del motor, lo afecta de manera negativa reduciendo su rendimiento. Por esa razón es que la propia máquina tiene diversas formas de controlar las temperaturas de su interior. Sin embargo, al llegar el verano hay ciertos cuidados que le serán muy útiles para prevenir inconvenientes:

Chequear la temperatura del motor: el sobrecalentamiento del motor es uno de los principales problemas que se deben evitar. Lo recomendable es que el testigo de la temperatura no rebase el término medio, el cual suele ser 90 grados. Si la aguja del marcador llega a la zona de peligro, es necesario que se detenga en un área adecuada, apague el aire acondicionado (A/C), abra las ventanas del vehículo y después encienda la calefacción, si al cabo de un par de minutos la aguja baja lo suficiente no apague el motor (tan solo espere a que se estabilice), de lo contrario hágalo y llame a una grúa.

Vigilar el sistema de refrigeración: asegúrese siempre de que el nivel del líquido sea óptimo y lleve un control del tiempo que tiene esa carga de fluido en el automóvil, además chequee que el filtro del aire funcione correctamente. Es aconsejable utilizar el A/C después de unos minutos de poner el vehículo en marcha, y haber bajado las ventanas para aclimatar la temperatura del habitáculo con la del exterior.

Medir el nivel de aceite del motor: un nivel bajo de aceite es muy perjudicial, sobre todo con el calor característico del verano; por ello asegúrese de revisarlo antes de cada salida. La falta de lubricación genera fricciones en las piezas y puede desarrollar fallas graves como consecuencia.

Revisar los frenos: esté atento al verificar el estado y el nivel del líquido de frenos. En la época veraniega sus elementos se calientan de más haciendo que sean menos efectivos. En cuanto a la conducción, es preferible no frenar bruscamente, ni abusar de su uso, por ejemplo reduzca la marcha en lugar de pisar el freno repetidas veces.

Proteger la carrocería del coche: el sol puede ocasionar daños, e incluso (a largo plazo) deformidades en la chapa. En épocas de mucho sol, estacione en lugares con sombra o cúbralos con un forro protector y utilice parasoles en los cristales delantero y trasero, así evitará deterioros y se concentrará menos calor en el interior del vehículo. También es excelente el uso de productos que cuidan la pintura, gomas, y otros elementos del coche.

En el verano diversas situaciones son propensas a causar de averías. Si desafortunadamente atraviesa por una de ellas y amerita hacerle reparaciones a su automóvil, es posible cuidar el presupuesto utilizando piezas de segunda mano. Estos son repuestos de coches baratos que aún tienen vida útil y su precio es mucho menor que los nuevos. Repare su vehículo sin gastar tanto y disfrute del sol con tranquilidad.